Domingo 12 de julio
… José [dijo]: Dios ciertamente os visitará, y haréis llevar de aquí mis huesos. Génesis 50:25
| La escritura de hoy: Génesis 50:22-26 | Karen Huang escribe: |
Pieter besa cada noche un retrato enmarcado de sus ancianos padres. Han pasado muchos años desde la última vez que estuvo con ellos. Cuando era joven adulto y decidió seguir a Jesús, su familia y su comunidad lo presionaron para que abandonara su nueva fe. Al no hacerlo, sus padres lo desheredaron. «En la Biblia, Dios prometió que ayudaría a sus hijos en tiempos difíciles, y yo le creí —dijo Pieter—. Elegir seguirlo trajo sufrimiento, pero Él me ha ayudado a soportar». Como está seguro de que Dios cumple lo que dice, puede actuar confiando en sus promesas.
José, al final de su vida, también estaba seguro de las promesas de Dios. Les dijo a sus hermanos: «Yo voy a morir; mas Dios ciertamente os visitará, y os hará subir de esta tierra a la tierra que juró a Abraham, a Isaac y a Jacob» (Génesis 50:24). Como estaba convencido de que Dios cumpliría su promesa de llevar a su pueblo a Canaán, también instruyó a los israelitas: «haréis llevar de [Egipto] mis huesos» (v. 25).
Cuatrocientos años después, en el éxodo de Egipto, «tomó también consigo Moisés los huesos de José» (Éxodo 13:19), y finalmente, «los enterraron en Siquem», en Canaán (Josué 24:32).
Sigamos el ejemplo de José (Hebreos 11:22), confiando en las promesas de Dios al actuar conforme a ellas.
Reflexiona y ora
¿Conforme a qué promesas de Dios puedes actuar? ¿Qué pasos prácticos puedes dar?
Dios fiel, gracias por tus promesas.
Lunes 13 de julio
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito… Juan 3:16
| La escritura de hoy: Juan 3:16-21 | John Blase escribe: |
Daniel nació en un orfanato en Rumania. Durante siete años, solo salía de su cuarto para ir al baño. Cuando cumplió ocho, una familia de otro país lo adoptó. Supieron del trastorno de apego de Daniel y que podía tener dificultades para vincularse, pero poco a poco, comenzó a confiar en ellos. Al tiempo, sin embargo, empezó a tener tales arrebatos de ira que sus padres contrataron a un guardaespaldas para que los protegiera de los estallidos de su hijo. Entonces, decidieron aplicar una terapia controvertida: durante los siguientes cinco años nunca se alejaron de él, incluso durante sus crisis. Cuando Daniel cumplió trece años, se quebró y, por primera vez, les dijo a sus padres que los amaba mucho. Su madre resumió: «Generar amor no es para los blandos ni sentimentales. El amor es un campo de batalla».
Todos nacemos sabiendo que algo o alguien nos falta. Como Daniel, tenemos un trastorno de apego. Pero «de tal manera amó Dios al mundo» que tomó una medida drástica: «[dio] a su Hijo unigénito» (Juan 3:16), para encontrarnos mediante la encarnación: «la luz vino al mundo» (v. 19).
Dios tomó medidas drásticas para demostrar su gran amor por ti. Su corazón fuerte y decidido de Padre late esperando escuchar de nosotros las mismas palabras que Daniel: «Te amo mucho».
Reflexiona y ora
¿Cómo has sentido la falta de alguien o de algo? ¿Cómo puedes responder al amor drástico de Dios?
Padre celestial, te amo mucho. Gracias por amarme primero.
Martes 14 de julio
… [Gedeón] respondió: Yo te ruego que […] me des señal de que tú has hablado conmigo. Jueces 6:17
| La escritura de hoy: Jueces 6:36-40 | Tim Gustafson escribe: |
Juan tenía una Biblia de los Gedeones, pero su mente analítica no le permitía aceptar los milagros. Sin embargo, algo lo obsesionaba: la fe genuina de su amigo. Entonces, hizo una oración extraña a Dios: «Si quieres que crea en ti, haz algo que no pueda explicar».
Un día, sintió el impulso de buscar su Biblia. Ya no estaba. ¿Cómo podía ser? Nunca perdía registro de sus cosas. Condujo bajo la lluvia hacia la Universidad de Zúrich, donde enseñaba, y al bajar del auto, vio una Biblia de los Gedeones sobre el pavimento mojado. Qué extraño, pensó. Al recogerla, notó que estaba completamente seca a pesar de la lluvia. ¡Algo que no podía explicar!
Las Biblias de los Gedeones llevan el nombre de un héroe de Israel del Antiguo Testamento. Cuando Dios lo eligió para liderar a Israel contra un ejército inmenso, Gedeón dudó. Le dijo a Dios: «pondré un vellón de lana en la era; y si el rocío estuviere en el vellón solamente, […] entenderé que salvarás a Israel por mi mano» (Jueces 6:37). Dios respondió al desafío de Gedeón, no una sino dos veces (vv. 39-40).
Las oraciones llenas de dudas no son un modelo a seguir, pero pueden revelar el carácter de Dios. Tanto la oración de Gedeón como la de Juan fueron respondidas por un Dios que hace cosas que no podemos explicar.
Reflexiona y ora
¿Qué experiencias has tenido que parecen inexplicables? ¿Cómo te ayudan a ver a Dios obrando?
Padre, gracias por oír siempre mis oraciones sinceras.
Miércoles 15 de julio
Mirad, pues, con diligencia cómo andéis […], dando siempre gracias por todo al Dios y Padre… Efesios 5:15, 20
| La escritura de hoy: Efesios 5:15-20 | Winn Collier escribe: |
Una ballena jorobada de cincuenta toneladas nadó hacia una red de trampas de cangrejo frente a la costa de California y se enredó. Mientras luchaba por mantenerse a flote, cuatro buzos acudieron a rescatarla, nadando bajo su vientre. Durante una hora cortaron las cuerdas; un trabajo peligroso, ya que un solo aletazo de su cola podría haberlos matado. Tras liberarla, en lugar de escapar de inmediato, la ballena nadó hacia cada buzo y los empujó suavemente. «Sentí como que nos estaba agradeciendo», dijo uno de los rescatistas.
Ya sea que las ballenas puedan expresar gratitud o no, el agradecimiento es en verdad una parte esencial del ser humano. Y es vital para nuestra vida con Dios. Muchos le damos gracias por las bendiciones más notorias, pero Pablo nos dice que debemos agradecer por cada regalo que recibimos, por cada muestra de bondad que encontramos. Escribe: «dando siempre gracias por todo» (Efesios 5:20). No a veces. No solo en momentos excepcionales. Siempre. Y para asegurarse de que su punto quedara claro, añade: «[Aprovechen] bien el tiempo» y den gracias «por todo» (vv. 16, 20).
La gratitud auténtica es más que una palabra ocasional que ofrecemos; es nuestra forma de vida. Nos vuelve hacia Dios una y otra vez, siempre celebrando agradecidos.
Reflexiona y ora
¿Por cuáles beneficios puedes darle gracias a Dios hoy? ¿Cómo puede mejorar tu actitud de agradecimiento?
Dios, ayúdame a vivir una vida de gratitud a ti.
Jueves 16 de julio
Ni el ojo puede decir a la mano: No te necesito… 1 Corintios 12:21
| La escritura de hoy: 1 Corintios 12:12-14, 18, 21-27 | Mike Wittmer escribe: |
Un famoso atleta se sentó derecho en su asiento mientras se preparaba para volar hacia el campeonato que sabía que ganaría. Una azafata pasó y le dijo: «Señor, por favor, abróchese el cinturón de seguridad». El hombre sonrió: «Superman no necesita cinturón de seguridad». Ella respondió sin titubear: «Superman no necesita avión. Abróchese». Y él lo hizo.
El éxito puede inflar nuestro ego. Creemos que podemos cuidarnos solos. Si trasladamos esta actitud a la iglesia, somos como el ojo que le dice a la mano: «No te necesito», o la cabeza que le dice a los pies: «No los necesito» (v. 21 RVC). Lo cierto es que cada parte del cuerpo es necesaria, y «los miembros del cuerpo que parecen más débiles, son los más necesarios» (v. 22).
Fuimos creados a imagen del Dios trino: Padre, Hijo y Espíritu Santo, que se enriquecen en una comunidad interdependiente de amor. El Dios que existe en perfecta relación consigo mismo nos hizo para que vivamos en relación con otros, tanto en la vida como en la iglesia. No somos todos iguales —y esto es bueno—, pero todos somos «indispensables» (v. 22 nvi).
¿Quiénes te ayudan en tu iglesia, el cuerpo local de Cristo? Diles que los notas y agradéceles por su servicio. Y pídele a Dios que te muestre dónde puedes servir a otros creyentes.
Reflexiona y ora
¿Por qué Dios nos creó para que necesitemos a otros? ¿A quién puedes agradecerle por su servicio para ti?
Jesús, dame poder para servir a otros donde me colocaste.
Viernes 17 de julio
¿Conoces acaso las leyes de los cielos?… Job 38:33 (rvc)
| La escritura de hoy: Job 38:31-41 | Karen Pimpo escribe: |
Las libélulas son insectos diminutos con algunas de las capacidades de vuelo y resistencia más asombrosas. Sus habilidades aéreas se han estudiado para mejorar la tecnología de vuelo. Recientemente, se ha descubierto que, gracias a que sus alas baten treinta veces por segundo y sus ojos procesan la increíble cantidad de doscientas imágenes por segundo, una libélula que ha caído boca arriba puede enderezarse en apenas 0,2 segundos.
La creatividad y la sabiduría de Dios se muestran en toda la naturaleza. En el libro de Job, el protagonista lucha por reconciliar su sufrimiento con la bondad y la justicia de Dios. Dios le responde preguntándole: «¿Conoces acaso las leyes de los cielos? ¿Puedes controlar su potestad en la tierra?» (38:33 rvc); y comienza a describir muchos animales, desde aves y cabras hasta los depredadores más grandes del mundo. Sabe lo que cada animal necesita para sobrevivir y conoce el clamor hambriento de sus crías (38:39-41). Dios le ha dado a cada uno características particulares, como la velocidad del avestruz o la fuerza del buey, para que pueda prosperar.
Podemos confiar en que el Dios omnisciente que diseñó estas criaturas es el mismo que sabe cómo llevarnos de la noche más oscura a la luz y el gozo de su presencia.
Reflexiona y ora
¿Dónde ves la obra de la mano de Dios en el mundo que te rodea? ¿Qué revela sobre su naturaleza?
Dios creador, confío en tu sabiduría aun cuando no la entienda.
Sábado 18 de julio
… intentaron ir a Bitinia, pero el Espíritu no se lo permitió. Hechos 16:7
| La escritura de hoy: Hechos 16:6-10 | Marvin Williams escribe: |
Después de un largo viaje, mi esposa y yo finalmente nos acercábamos a nuestra calle, pero un cartel grande que decía CARRETERA CERRADA AL TRÁFICO bloqueaba nuestro camino. Sentí el impulso de rodearlo porque no quería desviarme. Pero luego vi por qué estaba cerrado: un cable eléctrico caído cruzaba la calle. Si hubiera ignorado la advertencia, podría haber conducido hacia el peligro.
En Hechos 16:6-10, Pablo y sus compañeros estaban ansiosos por predicar el evangelio en Asia, pero el Espíritu Santo les cerró esa puerta. Sin embargo, los desvíos no siempre son negativos; pueden ser redirecciones divinas. Como el bloqueo en nuestra calle, Dios desvió a Pablo de entrar en la provincia de Bitinia. Debe haberle resultado frustrante ser detenido, especialmente al esforzarse por hacer lo mejor. Pero luego recibió una visión en la que un hombre decía: «Pasa a Macedonia y ayúdanos» (v. 9). Dios dijo que no a algo bueno porque los estaba preparando para otra cosa: llevar el evangelio a la gente de otro continente (v. 10).
No consideremos el «no» como castigo o rechazo sino como una redirección guiada por el Espíritu. Sus desvíos suelen ser caminos hacia citas divinas. No solo confiemos en su dirección cuando los caminos estén abiertos, sino también cuando los cierre.
Reflexiona y ora
¿Cuándo colocó Dios una señal de «camino cerrado» cuando intentabas hacer algo bueno? ¿Cómo escuchas la guía del Espíritu al seguir tus planes?
Dios, que confíe en tus puertas cerradas.
Domingo 19 de julio
… fue Daniel sacado del foso, y ninguna lesión se halló en él, porque había confiado en su Dios. Daniel 6:23
| La escritura de hoy: Daniel 6:16-23 | Amy Boucher Pye escribe: |
Condenado a cadena perpetua, Vico compartió con sus amigos su sentimiento de vacío. Cuando ellos le dijeron que Jesús llenaría ese vacío, se burló, ya que la idea de que fuera un hombre que murió y hoy viviera le parecía una fantasía. Aunque escéptico, tiempo después empezó a escuchar una emisora cristiana y a leer la Biblia. Finalmente, le pidió a Dios que se le revelara.
Su ansiedad comenzó a desvanecerse, y reflexionó: «Físicamente, estaba encarcelado entre dos enormes cercas en forma de jaula, pero mentalmente, estaba libre y protegido como Daniel en el foso con los leones». Poco después, recibió a Jesús como su Salvador.
Vico leyó la historia del Antiguo Testamento sobre Daniel, un exiliado de Judá que fue arrojado al foso de los leones. Daniel se había negado a dejar de orar a Dios tres veces al día, aun cuando el rey había firmado un edicto que prohibía toda oración durante treinta días excepto hacia él mismo (Daniel 6:6-10). Al rey «le pesó en gran manera» y lamentaba tener que castigarlo con una muerte segura entre los leones (vv. 14, 16). Pero Dios, revelando su poder y autoridad, mantuvo a Daniel a salvo, y «el rey […] se alegró en gran manera» (v. 23).
Sea cual sea nuestra circunstancia, incluso en medio de grandes dificultades, Dios nunca nos abandona. Solo necesitamos acudir a Él.
Reflexiona y ora
¿Cómo puedes encontrar seguridad en Dios? ¿Cómo puedes buscarlo para que te ayude y fortalezca hoy?
Dios, sálvame hoy.